Después de muchos años trabajando para una empresa multinacional, Hugo Vaca es despedido y debe enfrentar la dura realidad del mercado laboral. Al borde de la desesperación, conecta a través de un amigo con un grupo de inversionistas que ofrecen comprar su casa, valorada en un millón de dólares, por 50 por ciento de su valor pero con derecho a usarla hasta que muera. Acorralado por la realidad, acepta el trato, pero las cosas terminan por complicarse mucho más de lo que esperaba.