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Bitácora de viaje: Clara Aguayo en Milán

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Clara Aguayo tiene 23 años, es egresada de la Escuela Universitaria Centro de diseño y fue la ganadora de la décima edición de Lúmina. Este reconocimiento le permitió transitar una experiencia inolvidable de crecimiento personal y profesional: vivir un mes en Milán, la cuna de la moda y del diseño.

Por más que en un principio la idea de quedarse sola en Milán la aterraba, Clara aprendió a disfrutar de la ciudad como una local. Desde su apartamento en el segundo anillo de Milán, próximo a Navigli Grande, un barrio de ensueño, pudo disfrutar por un mes de la puesta del sol en la ventana de la cocina y la salida del sol desde su cuarto, una heladería a una cuadra y cientos de bares alrededor.

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Clara nos cuenta que como Milán no es una ciudad turística, requiere aventurarse y perderse para descubrir sus encantos ocultos. ¿Sus recomendados? La Trienalla, los Jardines del Castillo Sforzesco, el Cementerio Municipal de Milano, la Piazza Gae Aulenti y las hermosas callecitas que esperan ser descubiertas.

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¿Otra gran ventaja? Los paseos de fin de semana. ¡Florencia, Lago Di Como, Venezia y Cinque Terre, paraísos sobre la tierra a un par de horas en tren!

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Porque no todo es paseo, Clara tuvo la oportunidad de enriquecerse profesionalmente con un curso de Marketing de Moda en el que aprendió a analizar las estrategias de venta, distribución, comunicación, imagen promocional y todo lo relacionado al Marketing Mix de las marcas, principalmente italianas.

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Clara describe la experiencia de compra en Milán como “sublime”. Cuenta que los vendedores te reciben como amigo de la marca, independientemente de que vayas a comprar algo o no. También destaca la posibilidad que tuvo de conversar con el Gerente de Ventas de Vivienne Westwood, amigo íntimo y colega de ella, quien le enseñó que: “lo más importante es que el cliente se lleve una experiencia, luego cuando pueda comprará algo y lo atesorará por siempre”.

Luego de un mes de aprendizaje la aventura llegó a su final; Clara le dijo “adiós” a Milán luego de una mini ceremonia, una exposición de los trabajos y una despedida con sus compañeros. Fue así que Clara emprendió el retorno a Uruguay con un diploma y miles de experiencias únicas.